Mi andadura por este mundo de la fotografía comenzó allá por los años 80 como mero aficionado, al igual que otros muchos. Esto me llevó a pasar por algunas escuelas de fotografía, adentrándome en el fascinante mundo de la imagen que, poco a poco, se convirtió en una religión para mí, cargado con aquella cámara Zenit, cuyo peso aún noto por haber sido una cámara de acero puro y duro.

Y qué decir de los recuerdos imborrables vividos en el baño de mi casa, reconvertido en cuarto oscuro, revelando negativos y positivando, donde se paraba el tiempo, absorto en el milagro de las imágenes que una a una iban apareciendo.

Esa fue mi vida hasta 1991, fecha en la que empecé a hacer mis primeros trabajos como profesional.

A partir de ahí, los años fueron transcurriendo a base de mucho trabajo y entre premios, nominaciones, Premio a la Calidad por la Federación Europea de Fotógrafos Profesionales y talleres impartidos por diversas ciudades españolas.

Todo tuvo su fruto en el 2011, cuando fui nombrado Fotógrafo Distinguido por la Federación Española de Profesionales de la Imagen.

Y aquí sigo, haciendo lo que más me gusta que es intentar captar el sentimiento de las personas a través de las luces y las sombras, escribiendo con imágenes que perduren en el tiempo, la historia y acontecimientos de tantas y tantas personas como he conocido y todo ello, con el corazón siempre puesto en el dedo que aprieta el botón de mi cámara.

MANUEL RAMOS